Acudir a Terapia de pareja y sus beneficios 

 

Y en el amor es más fácil renunciar a un sentimiento que perder una costumbre”

(Marcel Proust, La prisionera)

Existen muchas variables por las que una pareja decide pedir ayuda profesional y empieza una terapia. Es un recurso más, que utilizan muchas personas para intentar resolver conflictos o situaciones de malestar que están viviendo.Se pueden mezclar los problemas típicos de la convivencia, con cambios vitales individuales que entran en conflicto en la vida de cualquier relación íntima.

Muchas personas se enfrentan a los conflictos sin buscar ayuda y funcionan estupendamente. Pero hay otras personas que por más que lo intentan sienten una y otra vez el estancamiento y la frustración.

Puede ser por desconocimiento o por falta de información, que muchas personas son reticentes a acudir a consulta psicológica. Esa incertidumbre les causa incluso más malestar que el estar mal con la pareja.

Y así, acuden muchas parejas a consulta cuando la situación relacional es casi insoportable. Parece que seamos el último recurso, los psicólogos, a la hora de buscar ayuda. Para darle un toque de humor, a veces me permito decirles que cuando acuden a un profesional,  para éste ya es un “marrón” y nos llena de responsabilidad. Una pequeña broma para soltar tensión…

 

¿Quién o quiénes pueden beneficiarse de acudir a terapia de pareja?

Para estar en pareja es importante tener un buen conocimiento de uno/a mismo/a.  Saber qué es lo que se quiere y lo que no. Estar en pareja significa hacernos la vida más fácil, ya que ¿para qué estar con alguien  que me hace más mal que bien? La mayoría de las personas confía en encontrar a alguien para tener una fuente de apoyo e intimidad. Para compartir vivencias y experiencias y desarrollar proyectos vitales y desarrollo personal. Sin embargo, cuando nuestro objetivo vital es vivir si o si en pareja, pase lo que pase,debido a creencias irracionales, motivadas por el amor romántico, es posible que los recursos para fomentar una buena relación sean escasos. Es importante elegir sintiéndote libre.

Matizo:ELEGIR estar en pareja. Porque no es una obligación y no necesitamos estar en pareja para ser felices. No somos incompletos/as. Estar en pareja nos debe sumar en la vida no restar.

Las relaciones de pareja a las que hago referencia, quiero que se  entiendan de la manera más amplia posible, sin distinción de sexo, género, identidad u orientación sexual. Además del sentido más amplio de la relación también; es decir relación monógama, poliamorosa, amigovio/a, relación abierta, follamistad,..etc.

Es bienvenida cualquier persona que mantenga una relación sin identificar las etiquetas. Las etiquetas ya que las ponga cada uno/a como las sienta. Como terapeuta no es mi cometido juzgar. Mi cometido es ofrecer nuevas herramientas, recursos, nuevas formas de ver para mejorar la relación. (Si es que es posible).

 

¿En qué consiste la terapia de pareja?

Muchos de los conflictos que aparecen en consulta, al principio de comenzar una relación sentimental, no existen. Van apareciendo conforme se va desarrollando la relación. El anhelo de estar juntos, la novedad, las mariposas en el estómago y la ilusión de sentirnos amados/as, nublan muchos de nuestros valores, principios e ideales. Mantener una relación de pareja exclusivamente a partir del enamoramiento, no es un seguro fiable a largo plazo. Por lo que muchas veces el respeto, cariño, ternura, deseo, pasión,…se diluyen conformando otra serie de sentimientos más negativos: frustración, impotencia, celos, violencia verbal y física, chantajes emocionales, etc.

Bien, cuando acuden personas por primera vez a consulta,  la primera entrevista es esencial.

PRIMERA ENTREVISTA

En primera sesión necesitamos que estén todos los miembros que componen la relación sentimental. Nos presentamos y explicamos en qué consiste la terapia.

  • Pedimos datos personales y exploramos historia de vida de la relación, conformamos un genograma, etc.
  • También conocer si han acudido anteriormente a otros profesionales (de forma individual o conjunta).
  • Luego les preguntamos en qué les podemos ayudar y cuál es el motivo de su consulta.

Respetaremos  el turno de palabra e intentaremos no interrumpir para que cada miembro se sienta con la tranquilidad de expresar cómo se siente en ese momento. Sabiendo que partimos de la premisa, que suelen presentarse sentimientos de mucho malestar y a veces no salen las palabras adecuadas. Yo les guio y les refuerzo en su intento.

Para finalizar, es importante poner sobre la mesa los objetivos tanto individuales como conjuntos que vamos a trabajar. Y es una tarea que suelo mandar para casa, para ponerlo en común en la próxima sesión.

  • Aquí debo explicar bien las diferencias entre objetivos y expectativas ya que es necesario ser realistas e intentar tener una actitud proactiva hacia el cambio.

SEGUNDA ENTREVISTA

Esta sesión es opcional ya que vería a los miembros de la pareja por separado para obtener más información. Depende de  cada relación, problemática….

TERCERA ENTREVISTA

Ponemos en común objetivos y clarificamos bien con cada uno de los miembros lo que se quiere conseguir o por lo menos el deseo de lo que se quiere conseguir. A partir de aquí, propondremos un mapa de trabajo de equipo en el cual se negociará qué es lo prioritario trabajar y dejar para más adelante lo que menos dolor produce.

Estas primeras sesiones suelen ser  entre dos a tres dependiendo siempre de la problemática. Muchas veces es necesario hacer más terapia individual y la terapia de pareja se haría de forma puntual (pero eso es algo que se ve en consulta y es muy difícil crear una estandarización de las sesiones ya que cada relación es diferente como personas hay en este Mundo).

 

¿Cuánto dura una sesión de terapia de pareja?

Esto depende muchísimo. Del profesional, de la terapia elegida, de la pareja, etc. En mi caso suelo estar entre una hora y media casi dos horas. Por lo que las sesiones suelen ser bastante intensas y a veces muy duras. Si puedo, les pido tiempo y paciencia para acudir a las mismas para que aprovechen bien las sesiones. Es difícil, pero a veces ayuda como elemento motivador.

 

Existen excepciones: 

Las sesiones pueden ser estandarizadas de algún modo para seguir un orden, sin embargo existen excepciones. Nos podemos encontrar los profesionales,  que la situación es tan desesperada que el soporte profesional es muy necesario, no pudiendo seguir un guion. Directamente damos apoyo emocional y atención.

Personalmente me ha pasado en casos muy dolorosos como la pérdida de un bebé, alguna infidelidad, relaciones basadas en la violencia física y verbal o en rupturas traumáticas.

Además, si como profesionales exploramos que alguno/a de los miembros está en peligro, nosotros debemos actuar en consecuencia. No podemos hacer terapia si en la relación observamos que existe  violencia de género.

 

Conclusiones

¿Significa que cualquier relación puede beneficiarse de una terapia de pareja? Rotundamente sí (excepto cuando hay violencia).  Ya  sea para tomar conciencia de la relación que estamos viviendo y de la que no queremos vivir bajo ningún concepto. Es beneficiosa tanto para intentar mejorar como para tomar la decisión de la ruptura, ya que romper una relación de forma civilizada es posible. O por lo menos con el soporte emocional adecuado, será más llevadera.

Como profesionales de la psicología especialistas en pareja o relaciones interpersonales, proponemos recursos, herramientas y técnicas que quizá sean ignoradas. No significa que los recursos de los miembros de la relación de pareja sean malos, pero sí es posible que sean escasos o simplemente no estén ayudando a la relación actual. Por lo tanto, existe un bloqueo, un estancamiento que nubla la capacidad resolutiva.

Aprender nuevas posibilidades y educarnos en nuevas formas de ver, os aseguro que es de los mejores motivos por los que vale la pena comenzar una terapia de pareja.

Con la ayuda correcta y buen hacer todo es posible…

 

 

 

Escrito por Nayara Mira. Psicóloga especialista en sexualidad y parejas.

 

 

Share This